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Algunas ideas sintéticas sobre el simbolismo del Arcano X
La Rueda de la Fortuna”.

 Extractos del libro “El Arte de Vivir” de Serval

 

Estudio Analítico

Las versiones que se han publicado sobre esta lámina generalmente contienen diversos elementos agregados que no parecen corresponder con la idea esencial. Tomaremos pues los que son fundamentales y coherentes con la estructura del Libro de Toth y lo correspondiente a la etapa aquí señalada. Este libro de sabiduría está escrito entre el cielo y la tierra, en otra dimensión. Y se me ha otorgado el privilegio de leerlo, intuirlo, para aplicar sus enseñanzas a esta época. No existe pues el tarot original, sino que en cada momento se recibe de manera diferente, para la comprensión de quienes habitan el espacio tiempo para el cual fue revelado. El libro se reencarna constantemente.

El tema central de esta lámina es una rueda giratoria que representa el devenir, el azar, la causalidad, la fortuna. Tiene todos los colores primarios y secundarios que al girar rápidamente, reconstruyen el blanco, la unión de todas las tonalidades.

Subiendo y bajando por la rueda hay dos figuras, mitad hombre y mitad animal. Representan el estado común de la humanidad que no está realmente despierta. El ser humano habitualmente está dormido y está sujeto al azar, a la fortuna. No es dueño de su destino. La lámina nos indica que el ser humano debe estar en una condición muy superior a la que se ve comúnmente.

La figura con cuerpo animal representa a una personalidad poco desarrollada, de naturaleza instintiva y pasional todavía, provocando una baja en el nivel de consciencia humana. El otro ser, ya tiene una personalidad más humana, pero todavía su mente representada por la cabeza en condiciones animales, es decir, de relativa inconsciencia. Algunas versiones representan a estos seres como Anubis y Set. Anubis era una divinidad egipcia con figura de perro cuya función principal era, en el reino de los muertos, conducir a las almas al juicio de Osiris donde estaba alerta a la lectura de la balanza en la que se pesaba el corazón del fallecido, confrontándolo con la pluma de Maat, diosa de la verdad y la justicia. Set es una buena representación del genio del mal.

En la parte inferior se observan unas serpientes. La serpiente, en toda cultura, representa lo divino y el conducto hacia el conocimiento superior.

La esfinge, ubicada sobre la rueda y, por tanto, no sujeta a su movimiento, reúne los cuatro animales sagrados: toro, águila, león y ángel. Representa el dominio o conjugación de los verbos saber, querer, osar y callar; los llamados verbos herméticos. Tiene una espada que simboliza el verbo, la palabra y también la lucha y la acción.

El toro representa la tendencia hacia la meditación profunda, la concentración que dará origen a un trabajo. Está relacionado con el evangelista Lucas.

El águila simboliza la inspiración divina y se relaciona con el evangelista Juan.

El león interpreta la valentía moral, la lucha por un ideal y tiene conexión con el evangelista Marcos.

El ángel es el conocimiento, la búsqueda y se relaciona con el evangelista Mateo que escribe como un cronista objetivo y analítico.

El color de fondo de la lámina es azul celeste o blanco, simbolizando las dimensiones metafísicas, otra dimensión más allá de la nuestra, la cual puedes intuir y de la que recibirás conocimiento una vez que realices las tareas que te señala esta página del Libro de Toth. Este es el sendero que une la Belleza o Armonía de la personalidad equilibrada hacia la Misericordia divina emanada desde el plano intuicional.

Esta lámina se relaciona con el jeroglífico llamado Iud, representando a un dedo índice. Nos entrega la idea del ademán de ordenar, decidir, juzgar y evaluar el bien y el mal.

El objetivo de la existencia del ser humano en este mundo es alcanzar el conocimiento.

Dos serpientes surgen del pie de la lámina; se enroscan por el pie de una copa con la intención de beber de ella. Una serpiente es dorada y la otra blanca, representando la polaridad de la energía vital: energía solar o masculina y energía lunar o femenina.

Estudio sintético

Esta rueda tiene una particularidad: ¡gira para un solo lado! Esto significa que los hechos no son reversibles, no puedes cambiar el pasado. Lo hecho, hecho está. Vivir pensando en el pasado, es no vivir, es estar muerto o dormido. Lo único que existe es el presente, que bien vivido, con sabiduría, construye un futuro favorable. Por tanto, no hay que ocuparse mucho del futuro tampoco, sino de vivir el aquí y el ahora, con la mayor consciencia y sabiduría posible. El pasado solamente te ha de servir para adquirir experiencia y corregir tus errores, para tomar consciencia de tu karma (es decir, la ley de causa y efecto) y como podrás cancelarlo a partir de hoy.

Representa la caída y la reintegración, o la perdición y la salvación. Hay caída y perdición si quedas atrapado en la rueda, como se encuentra hoy la inmensa mayoría de la humanidad. Es posible que marches por la vida dejándote llevar por ella, sin ser consciente a dónde vas ni por qué ni de dónde vienes. Crees conocer el mundo, pero sólo percibes con tus sentidos físicos una ínfima porción de él, solamente sus efectos y no sus causas.

La explicación de la vida y de los acontecimientos, y de tu vida, se encuentra en una realidad plegada, invisible a simple percepción. Para conocerla tienes que salir del círculo cerrado, salir de la rueda. Esto lo puede lograr el deseo del espíritu humano que recuerda su origen divino, que sabe que pertenece a otro reino.

Esta aspiración espiritual, una vez despierta, se ve recompensada por el descenso de lo que los católicos llaman el Espíritu Santo, de la energía divina hacia ella. Se produce así la salvación, mérito a tu esfuerzo y progreso que te permite colocarte sobre la ciega fortuna. Tu conciencia rompe su matriz, transformándose en cósmica por el deseo de tu individualidad.

Involución y evolución

Esta conjunción de Osiris y Set representan la idea de involución y de evolución de la Creación. Es interesante reflexionar en ello, pues en la educación sistemática sin duda has aprendido que la ciencia se ocupa de la evolución y trata de explicar el desarrollo de la vida por este mecanismo. Se explica que nuestro universo comenzó desde un caos primordial, producto del llamado Big Bang. Este planeta, a su vez, se construyó como proyección de la estrella solar y se juntaron ciertos elementos, condiciones ambientales, atmosféricas, etc., y una cantidad de energía suficiente para que se unan los primeros compuestos formando las primeras proteínas. A partir de ahí se formaron los primeros organismos y así la vida va evolucionando de lo mineral a lo vegetal y a lo animal. La vida habría comenzado en los océanos y de ahí sale a la tierra primero como reptiles. Luego vienen los mamíferos, los monos y de repente aparece un ser prácticamente igual a los monos, pero con unas condiciones totalmente distintas. ¡Qué resumen hice de millones de años de creación!

Hubo hace poco un descubrimiento nuevo de dibujos hechos en roca en Francia, y muy antiguo. Nunca había habido algo tan antiguo y en una región donde no se pensaba que ha había seres humanos. Y son, evidentemente, seres humanos porque ya el hecho de darse tiempo para pintar algo, para dejar un registro, significa que van más allá de la satisfacción de las necesidades más primitivas y básicas. Hace cientos de miles de años que hay vida humana. Pero seguramente su apariencia era bastante simiesca, muy parecidos a los monos, pero claramente hay algo absolutamente distinto, hay un salto evolutivo.

Los primeros seres humanos eran fisiológicamente iguales a los monos, a los antropoides, pero ¿qué hace que un ser humano de pronto tenga se siente a pensar si es mortal o inmortal, si habrá algo más allá de la vida? Eso un mono no lo hace. Y está compuesto de los mismos elementos químicos. Pero hay un momento en que hay un mamífero que se torna lo suficientemente complejo en su sistema nervioso para que algo pase en él. Ya podemos adivinar que hay aquí.

Ahí es donde entra en una situación indisoluble desde el punto de vista científico: ¿cómo es posible que esta combinación de situaciones fisiológicas y biológicas dan por resultado alguien que es capaz de componer una sinfonía coral, como Bethoveen por ejemplo? Es decir, algo más pasó. Y este es un componente que viene de afuera, es exterior. Y este es el componente que completa la enseñanza metafísica.

Entonces, saliendo del ámbito de la ciencia tradicional podemos ver el conjunto. Lo que es la involución y la evolución. Encontramos que ahí se explica todo el proceso de la vida. El ser humano está llamado a evolucionar, a realizar el camino de retorno al origen trascendente o espiritual de donde vino. El homínido fue insuflado en algún momento por un ser espiritual proveniente de otra dimensión. Entonces, somos realmente seres espirituales y debemos volver a nuestro origen. Por eso es que existe la muerte para que este ser pueda otra vez ser liberado y seguir existiendo donde le corresponde.

Camino para superar las limitaciones

Vimos que en esta rueda giratoria hay un ser mitad animal y cabeza humana y que desciende y por el otro lado hay uno igual sólo que están intercambiadas las partes. Los dos están mostrando que en este proceso de abajo de la creación todavía hay una mezcla. Está muy bien señalado quizás el hecho que el ser humano todavía no logra ascender del todo y salir de esta rueda del destino porque conserva mucha animalidad dentro de sí. Y el otro ser que trata de ascender muestra cómo la parte animal trata de ser domesticada, cómo el ser humano trata de dominar y domesticar. Muy bien representada por una cabeza de perro o un animal semejante, porque son los animales que más cerca están del ser humano y que buscan la compañía humana. Algunos creen que los perros y las mascotas en general, en otra encarnación van a ser seres humanos.

Y sobre esta rueda que gira está la esfinge, un ser alado que ha logrado superar esta dualidad de lo animal y de lo humano. Une lo animal, porque recuerden que la esfinge tiene garras de león, cuerpo de toro, está reuniendo la animalidad, pero también tiene una cabeza humana y tiene alas. Así que está representando ya la unión, la armonía el alineamiento de la parte espiritual, elevada, representada por las alas, por lo etéreo, por lo que asciende, con la parte humana y la animal. Están unidos los reinos animales, humanos y angélicos en esta figura.

Las serpientes y el impulso a la sabiduría

Bajo esta rueda giratoria, en torno al eje, al mástil que la sostiene, al pilar que la sostiene, podemos apreciar dos serpientes enroscadas. Están representando dos tipos de fuerzas, otra vez la fuerza masculina o femenina, lunar o solar.

Estas verdades espirituales han sido recibidas en diversas épocas de la humanidad, traduciéndose por los seres humanos con alguna diversidad de matices. Viendo más allá de lo visible, encontramos los mismos significados esenciales. Observa por ejemplo una leyenda con el dios Hermes o Mercurio (Grecia y Roma). Ante Mercurio pelearon dos serpientes y él las separó con su vara de tal suerte que ellas se enroscaron y entrecruzaron. Este es el caduceo de Mercurio y simboliza la concordia.

Estos ofidios simbolizan el desenvolvimiento de la energía humana, del impulso de conocimiento, para beber del agua de la sabiduría (fuente de agua viva), contenida en una copa que representa el conocimiento, el contenido de algo. Aquí el cáliz está ausente, se la reemplaza por la esfinge que tiene un significado más complejo.

El cáliz es el Santo Grial cuya búsqueda y custodia estuvo encargada a los Caballeros de la Mesa Redonda (la Rueda). En esta leyenda encontramos nuevamente los mismos símbolos recogidos desde los planos superiores. Quienes han buscado un Grial físico nunca lo han encontrado ni lo encontrarán, pues se haya en la región celeste, en otra dimensión a la cual se accede con la individualidad, con la consciencia cósmica. No es ésta la condición de la mayoría de las personas al entrar al tercer milenio.

La realidad de la condición humana actual es vivir en la ignorancia y estar dormida. La vida se centra en lo ilusorio. La gente conoce sólo los efectos de las cosas e ignora las verdaderas causas. Por esto es un juguete del destino. Está bajo la ley del accidente. Sufre altos y bajos sin lograr controlar la situación. La lámina, y el Tarot en general, nos plantea cómo salir de este vaivén y cómo despertar. Debemos desarrollar en nosotros esa fuerza interna del alma que nos impele a conocer algo más trascendente, a dejar la ilusión, a dejar de identificarnos con lo temporal. Beber de la copa del conocimiento superior que nos va a dar la sabiduría para colocarnos, como la esfinge, sobre la rueda sin estar sujetos a un continuo desplazamiento indeseado.

Destino, voluntad y providencia

La creación tiene finalidad, puesto que podemos observar que el Universo está ordenado. Luego hay una inteligencia que lo ha desarrollado y por tanto, tiene un papel, una misión que cumplir en la Vida Una. Y cada ser humano, cada alma viviente, tiene una labor específica que realizar. Esto es lo que llamamos destino, el que puede ser mejorado. Se pretende ser consciente de él para conseguirlo más pronto y sin tanto sufrimiento. La forma como podemos obtenerlo depende de nuestro libre albedrío, de la voluntad.

Accidente o casualidad, en cambio, es la acción de la Ley de Causa y Efecto que actúa sobre el propio sujeto causante. Es la unión de determinados sucesos que provocan un evento aparentemente al azar. Una persona común, dormida, está sujeta esencialmente al accidente.

El filósofo Fabre d'Olivet graficó en un triángulo los tres aspectos que rigen la vida del ser humano: destino ‑ voluntad ‑ providencia.

Tu vida es mucho mayor que los años en que eres consciente en esta tierra. En ti hay una continuidad biológica o herencia (relacionada con el destino), una continuidad psíquica o reencarnación (relacionada con la voluntad) y una continuidad espiritual (relacionada con la providencia). Puedes intervenir especialmente en las dos últimas, mediante la voluntad y la obra de salvación.

 

 © Serval

Actualizado Agosto 1992. 
Agosto 2007


De "El Tarot de los Bohemios" por Papus, Orden Martinista.

DÉCIMA LÁMINA DEL TAROT

 

      

 LA RUEDA DE LA FORTUNA

 Dos ideas principales deben ser expresadas por este símbolo:

1° La idea de mando, de supremacía.

2° La idea de duración, de la eterna acción del tiempo.

 

La rueda de la fortuna gira sobre un eje. A la derecha está Hermanubis, genio del bien ascendente; a la izquierda Typhon, ge­nio del mal descendente; en la parte superior y en el medio, la Esfinge en equilibrio, la cual aprisiona una espada entre sus garras de león.

La idea primera queda expresada por el ternario: Hermanubis o positivo, Typhon o negativo, la Esfinge o equilibrio dominante.

La segunda idea se halla expresada por la rueda, cuya circunferencia carece de comienzo y de fin: símbolo de la eternidad.

El arcano 10 ocupa un lugar intermedio entre el 7 y el 13:

7 + 13 == 20; 20/2 ==10

y expresa el equilibrio incesante que atempera la realización creadora del septenario por la destrucción necesaria de la muerte (arcano 13). Los arcanos 7, 10 y 13 corresponden exactamente a la trinidad hindú o TRIMURTI:

 

Brahma            Creador            Arc. 7

Siva                 Destructor         Arc. 13

Vichnou            Conservador      Arc. 10

 Es la representación del curso de los acontecimientos según la ley ternaria que dirige las manifestaciones divinas.

 La fuerza creadora absoluta se ha diferenciado, sucesivamente en el fluido animador universal (arc. 4); la luz astral (arc. 7) está ahora representada por la fuerza en potencia de manifestación. Ve­remos manifestarse esta fuerza en el arcano siguiente.

 

RELACIONES:

 

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: El Índice

CÁBALA: Malchut

ASTRONOMÍA:  Virgo

MES: Agosto

LETRA HEBRAICA: Iod (simple)

 

SIGNIFICADOS:

 

LA NECESIDAD

El Karma de los hindúes

 

LA POTENCIA MÁGICA

La Fortuna

 

Reflejo del alma universal

LA FUERZA EN POTENCIA

DE MANIFESTACIÓN