Arquitecto
de tu propio destino
Índice
-
Introducción
-
Destino y libre albedrío
-
Razón de vivir
-
El Pasado, un hecho
irreversible
-
Casualidad y Causalidad
-
Cambiando el destino
-
Conclusión
-
Bilbliografia
Introducción
Una
interrogante que se plantea generalmente el ser humano es: ¿Hasta qué
punto se es libre dentro de la vida? Muchos cuestionamientos propios y
ajenos nutren con el tiempo de dudas nuestro existir. Sobretodo si hay
inquietudes y búsqueda de algo más que cubrir las necesidades básicas de
la vida.
Este texto tiene como objetivo dar pautas que nos orienten a ver que el
destino depende en gran parte de nuestros actos. Hay Leyes en el Universo
que no deben ser trasgredidas. Los que somos y seremos depende de nuestro
accionar frente a esas leyes.
Aunque hay parámetros del destino que no se pueden cambiar, gran parte
queda a disposición de nuestra toma de conciencia y de nuestra ocupación
de crear una buena calidad de vida.
Tenemos la opción de dormirnos y dejar que nos lleve la corriente o
tomar las riendas de nuestra vida y ser arquitectos de nuestro destino.
Destino y libre albedrío
Hay sucesos en nuestra vida que son
parte de un destino. Sucesos escritos que no se podrían haber cambiado
bajo nuestra voluntad.
Cabe preguntarse ¿Qué?, ¿Por qué y ¿Para qué? Cada historia particular
puede parecer fortuita a los ojos de un observador pero si se lleva a un
análisis metafísico, podríamos llegar entender como en la creación nada es
casual y fortuito. Todo tiene un sentido; no porque no veamos o entendamos
quiere decir que no exista. Análogo a un niño que no tiene conciencia de
su aprendizaje hasta que madura.
Un destino, un lugar donde llegar, un sendero que transitar. Los
astrólogos nos hablan que al nacer la conjugación de los astros nos
determina que característica tendremos como persona y el tipo de vida que
llegaremos a vivir.
Si la vida está escrita, determinada, ¿qué sentido tiene vivirla?
¿Seremos títeres en función de algo que maneja nuestras vidas? Algunas
religiones nos presentan la idea de que existe un libre albedrío.
Algo que supuestamente nos diferencia de otras especies es que decidimos
qué hacemos y qué queremos en nuestra vida.
Es contradictorio pensar que tenemos un libre albedrío si existe un
destino ya definido.
Libre albedrío
es la libertad de obrar por nuestra propia reflexión y elección. Dicho en
simples palabras es el uso de nuestra voluntad.
Destino,
en cambio, es un encadenamiento
de sucesos preconcebidos sujeto a una voluntad ajena a la nuestra. Es el
Hado, esa fuerza
desconocida que se cree obra sobre los hombres y los sucesos. También
conocido como Voluntad Superior.
Por un lado tenemos nuestra
propia voluntad y por otro una voluntad que está por sobre la nuestra y
nos maneja la vida.
Cómo se explica entonces
¿Somos o no somos libres?
Siguiendo con la analogía del
aprendizaje de un niño, notamos que en la educación y formación de éste
aparecen autoridades que delimitan su campo de acción mientras va formando
su propia identidad. Poco a poco va manejando su personalidad para
interrelacionar en el medio y así poder valerse por sí mismo sin correr
grandes peligros. Se le va dejando paso a paso tomar sus propias
decisiones mientras los padres observan su aprendizaje. Así en nuestro
aprendizaje este hado nos deja cierto campo de acción bajo nuestra
voluntad para nuestro crecimiento como personas.
Razón de vivir
Una de las grandes razones por la cual los seres humanos se mantienen
activos, y con vida es cuando tienen una razón y un sentido dentro de esta
existencia. Aunque nuestra sociedad nos mantiene con una conciencia
separatista y exacerba nuestra individualidad, lo que realmente hace
dichoso a un ser humano es el tener una razón por la cual vivir, dar un
servicio. Es así como en el camino de la vida cada individuo busca este
sentido de vida, ya sea en sus estudios, oficio, la familia,
agrupaciones, en fin todo lo que le permita servir. La vocación de todo
ser humano es servir, si no servimos no vivimos.
¿Cómo encontramos entonces este objetivo de vida? Ya que no se nace con
esta conciencia, se descubre en el camino.
El
destino que se nos ha trazado tiene como objeto darnos las herramientas
para aprender, ya que el objetivo de la existencia del ser humano en este
mundo es alcanzar el conocimiento. Leyendas como las del Santo
Grial muestran un significado oculto de esta búsqueda. “Quienes han
buscado un Grial físico nunca lo han encontrado ni lo encontrarán, pues
se haya en la región celeste, en otra dimensión a la cual se accede con la
individualidad, con la conciencia cósmica. No es esta la condición de
la mayoría de las personas al entra al tercer milenio”
La realidad de la conciencia humana es de inconsciencia, viviendo en la
ilusión bajo la ignorancia. Las personas sólo conocen los efectos de la
realidad en que viven las cosas e ignoran las causas. Es así como terminan
siendo juguetes del destino sujetos a la ley del accidente.
El Pasado, un hecho
irreversible
En la vida hay hechos que no son irreversibles. El pasado es un hecho
irreversible. Vivir pensando en el pasado, nos ata y no nos deja avanzar.
Lo único real es el hoy, nuestro presente, que si es bien vivido, con
sabiduría, construye un futuro favorable. Por tanto, tampoco hay que
ocuparse tanto del futuro, sino vivir el aquí y el ahora. El pasado es
una excelente herramienta para adquirir experiencias, tomar conciencia de
nuestros actos y corregirlos. Esto nos lleva al conocimiento, el
conocimiento de nosotros, nuestras causas y efectos. Así podemos ir
moldeando nuestra personalidad y girando favorablemente en esta rueda de
la vida.
La inmensa mayoría de las personas queda atrapada en la rueda de la vida
sin conciencia, sujetos a la ley de accidentes. Creen conocer el mundo,
pero sólo perciben con sus sentidos físicos una ínfima porción de él,
solamente sus efectos y no sus causas. “La explicación de la vida y de los
acontecimientos, y de tu vida, se encuentra en una realidad plegada,
invisible a simple percepción, para conocerla tienes que salir del circulo
cerrado, salir de la rueda. Esto lo puede lograr el deseo del alma que
recuerda su origen divino, que sabe que perteneces a otro reino.”
Casualidad y Causalidad
El conocimiento de las leyes y principios universales le permite al ser
humano liberarse y comenzar a dirigir su vida
.Análogo a las leyes humanas, muchos accidentes podemos ocasionar si
no aplicamos las leyes del transito.
Una de las leyes universales que nos compete directamente con este tema
es la Ley de Causa y Efecto.
"Toda causa tiene su efecto;
todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no
es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos
de casualidad, pero nada escapa a la Ley".
“La suerte es una palabra vana, y si bien existen muchos planos de
causas y efectos, dominando los superiores a los inferiores, aun así
ninguno escapa totalmente a la Ley. Los hermetistas conocen los medios y
los métodos por los cuales se pude ascender más allá del plano ordinario
de causas y efectos, hasta cierto grado, y alcanzando mentalmente el plano
superior se convierten en causas en vez de efectos. Las muchedumbres se
dejan llevar, arrastradas por el medio ambiente que las envuelve o por los
deseos y voluntades de los demás, si éstos son superiores a las de ellas.
La herencia, las sugestiones y otras múltiples causas externas las empujan
como autómatas en el gran escenario de la vida. Pero los Maestros,
habiendo alcanzado el plano superior, dominan sus modalidades, sus
caracteres, sus cualidades y poderes, así como el medio ambiente que los
rodea, convirtiéndose de esta manera en dirigentes, en vez de ser los
dirigidos.
Ayudan a las masas y a los individuos a divertirse en el juego de la
vida, en vez de ser ellos los jugadores o los autómatas movidos por ajenas
voluntades. Utilizan el principio, en vez de ser sus instrumentos. Los
Maestros obedecen a la causación de los planos superiores en que se
encuentran, pero prestan su colaboración para regular y regir en su propio
plano. En lo dicho está condensado un valiosísimo conocimiento hermético:
que el que sea capaz de leer entre líneas lo descubra, es nuestro deseo.
Cambiando el destino
Para cambiar es necesario saber que vamos a cambiar. Conocer e
identificar nuestra percepción de nosotros mismo y de lo que nos rodea.
Hay que saber lo que somos y por donde vamos.
Como vimos anteriormente, el hoy es lo único real, puedo intervenir en
mi hoy, en mi día a día con pequeñas acciones que provoque un futuro
favorable. Para cosechar primero hay que sembrar. Cultivando virtudes
cosecharemos virtudes.
Poco a poco verás como ese cambio interno comienza a sincronizar con el
medio que te rodea y los hechos comenzarán a cambiar.
En resumen, identifica lo que quieres cambiar, sus causas y crea nuevas
acciones que generen otro destino.
“Haz hoy lo que quieres en tu mañana”
Conclusión
¿Con qué destino cuento? Un astrólogo nos dirá que nuestra carta astral
indica nuestras características, fortalezas y debilidades con que hemos
llegado a este mundo, un destino. Un psicólogo dirá que somos el resultado
de los condicionamientos y parámetros socioculturales que adquirimos con
el paso de los años. La ciencia dirá que nuestro destino está definido por
nuestros genes.
Todas estas posturas también tienen abierta la posibilidad del cambio y
transformación. Es así como la actitud positiva puede provocar grandes
cambios en nuestra salud, evitando que se manifiesten estas tendencias
genéticas que tenemos. Con un cambio de actitud se puede reprogramar
nuestra mente con hábitos favorables para una buena calidad de vida. Una
buena actitud puede hacer que las tendencias negativas de nuestra carta
natal no se manifiesten, porque son tendencias que se pueden evitar y
transformar en cualidades. Podemos cambiar el destino y crear un nuevo
camino.
Cuando el ser humano toma conciencia de que su destino está ligado a una
Voluntad Superior, su sentido de vida es más pleno, conoce para qué fue
creado y todo lo grandioso que puede llegar a ser.
La Voluntad Superior no es una voluntad caprichosa, dominante y egoísta.
Es esa fuerza que nos guía para volcarnos a nuestra verdadera realidad,
esa realidad plegada. Nos lleva de vuelta a nuestro hogar.
Seamos co-creadores
en Universo, arquitectos de nuestro destino.
Bibliografía:
·
Libro “La Rueda de
La Fortuna”, Serval.
·
Boletín
Electrónico Gema Mundo.
·
Libro “El Kybalion”,
Tres Iniciados.
Jenny Bravo, Atenea.
S:::
I:::,
Grupo
Martinista “Papus”
|