Algunas ideas sintéticas
sobre el simbolismo del Arcano III “La Emperatriz”.
Extractos del libro “El
Arte de Vivir” de Serval
Estudio Analítico
El
asiento cúbico nos alude a la forma perfecta. La autoridad siempre aparece
con una forma exterior que fue preparada de antemano. Su autoridad es
posible porque previamente ha trabajado arduamente sobre su personalidad
transformándola de una piedra en bruto a una piedra cubicada. Nadie que no
haya trabajado sobre sí y con un grupo de pares durante muchos años puede
pretender tener una verdadera expresión de su espiritualidad. Si no hay un
arduo período de perfeccionamiento (Misterios Menores) sus meditaciones no
serán más que extraer información de su propio subconsciente.
Las doce estrellas del
zodíaco señala el nacimiento pleno a la vida espiritual después de haber
desarrollado los doce conjuntos de cualidades y virtudes, representados
por cada signo zodiacal. El iniciado que ha llegado a este nivel, ha
logrado la armonía y el equilibrio. Se encuentra, en consecuencia,
naciendo plenamente a la vida espiritual. Nos encontramos aquí con una
nueva iniciación después de haber alcanzado el magisterio en el arcano
cuarto.
La corona representa la
autorización divina. Su tarea es sublimar la naturaleza. La magia es el
arte de la sublimación del ser humano. La magia es la aplicación de la
voluntad humana dinamizada a la rápida evolución de las fuerzas vivas de
la naturaleza.
Devolver la movilidad a
quien está inmóvil es la acción liberadora representada por sus alas;
realizar la curación sólo con la palabra significa utilizar el cetro
rematado por la cruz; y hacerlo en nombre de la Voluntad Superior
(corona).
El
objetivo es aplicar la magia para ayudar a la evolución de los demás, para
cooperar en la sublimación, es decir, en la transformación de todas las
debilidades. Todo lo que está inmóvil debe ser movido para que se libere.
Lo que claramente diferencia esta etapa
de las anteriores es el poder de sanación que se puede adquirir. No una
simple curación o eliminación de síntomas sino que alinearse para que
descienda la forma divina hacia una persona y lograr liberarla de aquello
que le impide tener salud.
Hay que pensar la enfermedad como
inmovilidad de algo. Cuando una persona está enferma física, emocional o
mentalmente es porque tiene algo que le impide el movimiento. Hay uno o
más obstáculos que impiden la circulación en el amplio sentido de la
palabra, no sólo la circulación sanguínea, la respiración, la circulación
energética, el magnetismo, las ideas... Cuando alguien se trastorna
mentalmente es porque en su parte mental se interrumpió la circulación de
algo. Si hay un río y ponemos obstáculos en él, este se desborda o se
estanca. Y si se desborda se pierde el control del curso de las aguas. Es
necesario reestablecer la circulación y el equilibrio para recuperar la
salud.
Estoy diciendo someramente cómo se puede
ejercer la sanación, aunque el tema es mucho más profundo.
La sanación sólo es posible cuando se
consigue esta unión perfecta entre la voluntad humana o personal y la
voluntad divina o superior. Siempre con la fórmula “hágase tu voluntad”,
en todo caso. Se puede elevar una oración o una plegaria pero uno debe
agregarle “si esa es tu voluntad, tu deseo”.
El cetro culmina con el
signo de Afrodita o Venus, señalando que el amor reina por sobre toda
creación desde este Sendero hacia los otros más densos. El globo rematado
por la cruz representa el poder de la consciencia sobre la fuera, el poder
mágico. Es la ciencia del amor por medio de la cual se puede hacer magia
sagrada. "La magia es la ciencia del amor", dice Papus.
El escudo con el águila
indica que una creación realizada e inspirada por quienes han alcanzado
este nivel se extiende trascendiéndola. Nos indica la influencia de la
energía sobre la masa, de lo espiritual sobre lo material. Las
transformaciones de la magia sagrada se realizan desde los principios y
fuerzas superiores hacia los inferiores. La divisa de este blasón es
“Liberarse para Ascender”. No actúa por su voluntad personal, sino que su
personalidad es utilizada para expresar, a través de ella, la voluntad
superior o espiritual.
El karma negativo del
pasado puede liberarse si hacemos una evaluación sincera, si no culpamos a
nadie, si asumimos nuestra responsabilidad y aprendemos. Por medio del
amor, podemos realizar la redención que exige la perfecta unión de la
voluntad divina y humana.
Esta plena consciencia
de sí y de las leyes del universo constituyen la gnosis. La personalidad
equilibrada y silenciosa permite la unión con lo divino. La consciencia
asciende y se une a la voluntad superior, produciéndose la revelación
mística que le da a conocer al adepto las tareas que debe realizar y el
método que debe adoptar.
La luna vuelta hacia
abajo indica que el adepto aquí ya domina todas las contingencias
inferiores terrestres.
Estudio Sintético
El
adepto que ha llegado a este nivel, representado por el Sendero de la
Emperatriz, pasa a ser como la conexión a tierra, el punto de contacto
para la realización de un propósito superior. Esto actúa como milagro
cuando el mecanismo no se conoce. Para las personas le puede parecer
milagroso lo mismo que a un hombre primitivo le puede parecer milagrosa la
televisión porque no entiende como funciona. Deja de ser milagroso cuando
el mecanismo se entiende.
Lo que aquí se está empleando es la ley
del amor y del servicio. La Creación entera está hecha por amor y
servicio, si es que hay un creador. Porque si no pensamos que hay un
creador, no hay leyes ni principios, no hay vida unitaria tampoco, no hay
un universo organizado, ni hay mecanismos que se cumplan en todas partes y
la vida no tiene ningún propósito, ningún objetivo ni tampoco esta
enseñanza sobre el Tarot.
Parto entonces con esta premisa. Si hay
un Creador, la única razón por la cual éste hizo una Creación es porque se
retiró un poco de sí mismo para dejar un vacío en el cual se desarrolla
una creación. Este ya es el primer acto de amor, la creación ya lleva en
sí esta fuerza del amor y del servicio. De ahí que todos los seres en la
creación sirvan para algo. Nada es inútil en la creación, nada, ningún
animal, ningún vegetal ni ningún mineral es inútil. Todo tiene un
propósito, todo sirve para algo y más aún, esta generación está
entendiendo quizás más que ninguna que todos somos interdependientes y que
todos dependemos de este equilibrio.
Quien ha hecho el recorrido desde el
Arcano 22 al 3, logra llegar a este estado tal en que se siente tanto
amor, tanta devoción que lo único que inspira la vida es poder servir a
los demás. Es el gozo es poder amar a los demás, poder hacer lo mejor
posible por los otros. Aquí el único motivo de luchar es para ayudar a
esta libertad esencial de cada uno, a conseguir que cada uno se eduque
para que sea capaz de crecer por sí mismo, para que no sea dependiente,
para que su vida sea cada vez más feliz y gozosa. La conciencia preparada
en este nivel centra toda su existencia en una vida de gozo y amor.
El adepto en este nivel no es un ser
superior en sí, sino que es el reflejo; a través de él los demás se pueden
dar cuenta que existe algo más trascendente, que existe una paz que
trasciende a todo lo demás, que existe un amor que trasciende a lo que uno
pueda sentir.
Hay seres así en el mundo y ellos
permiten que uno se dé cuenta que eso existe y que existe una realidad
trascendente, que existe una voluntad superior y que es posible llegar a
sintonizarse con ella. Puesto que hay gente así, permite darnos cuenta que
la humanidad va a ir evolucionando hacia estos estados representados en
los Arcanos 3, 2 y 1, que son los estados de máxima evolución para la
especie humana.
Cuando este ser alcanza este estado,
vibra y está al unísono con la ley del amor y del servicio que es la ley
de la creación misma por la cual todos los seres han sido creados, con la
cual todos los seres tienen existencia y que es el principio y el fin de
la creación, el alfa y el omega de la creación.
Cuando se está en esas condiciones se
puede pedir la voluntad de las jerarquías espirituales para ejercer un
ordenamiento, una liberación, una transmutación, o una transformación en
una criatura.
Si hay alguien que ha consagrado su
existencia al amor y al servicio, es a su vez bendecido y las jerarquías
superiores le escuchan. Y si el pedido está dentro de la justicia y de los
principios universales, va a ser escuchado y se va a realizar. Y cuando
las inteligencias superiores decidan o actuar en alguna situación, igual
se va a hacer la voluntad superior y este ser la va a acatar sin discusión
ninguna. Y va a entender que si las cosas son de una manera es porque así
tiene que ser y hay una explicación y una enseñanza para que eso sea.
Cuando se está en este camino de ascenso
espiritual y de servicio, se aprende mucho antes a darse cuenta que cuando
las cosas no resultan hay que tener fe. Cuando no se está en un trabajo
sobre sí para la expresión espiritual, se está en la ignorancia y las
situaciones no resultan por ignorancia o desconocimiento. Pero cuando ya
se ha avanzado se da cuenta que si hay acontecimientos que no resultan a
pesar de todo el conocimiento y empeño que se haga, hay una razón
superior, hay algo mejor para uno para que no resulte. Y después se
descubre que así tenía que ser.
Esto último no es una resignación pasiva,
no es solamente decir que no resultó. Hay un buen esfuerzo por entender,
comprender, por participar, por no ser sólo un espectador. Al llegar a
este estado solamente hay que dejar fluir. La vida fluye, la voluntad
fluye, todo fluye. Todo tiene su hora, todo se realiza en el momento
preciso. “Todo día tiene su afán”.
Pero recalco, esto no es el dejarse
llevar de la ignorancia. La sabiduría se conquista por la teoría y la
práctica;, y cometiendo muchos errores también, sabiendo osar, sabiendo
querer, sabiendo callar. No puedes conducir un automóvil con sabiduría si
primero no aprendes teoría de cómo se conduce un automóvil.
Esto es lo que hace que este personaje se
coloque sobre las contingencias cotidianas de la vida. Ya las
circunstancias del mundo de los fenómenos, de la gente, de las
animadversiones, de los disgustos no le tocan. No porque sea indiferente
porque ama mucho, pero no le afectan en su camino. Para el resto puede
parecer frío, pero es una serenidad que da el verdadero amor. El amor de
comprender que ciertas cosas tienen que suceder porque la gente no sabe (y
hay que perdonarlos porque no lo saben), porque son experiencias que
tienen que vivir o porque no les ha llegado la hora de comprender, o
porque todos hemos pasado por determinados pasos que hay que seguir igual
y que uno no puede saltarse etapas.
Es una serenidad producto de entender que
la vida es eterna, que la verdadera vida es muy trascendente, que la
finalidad de existir es cumplir ciertos ideales muy grandes y que no vale
la pena detenerse por lo superfluo, por lo pequeño, por aquello que no
tiene importancia, por aquello que va a pasar mañana o en dos años o en
cinco años y de lo cual ni siquiera nos vamos a acordar. El propósito de
la vida va mucho más allá.
Eso da esa serenidad y esa tranquilidad
que nos entrega esta lámina y que está representada por esa dama en
actitud receptiva, mujer como símbolo de receptividad, es la actitud
serena de la vida, de paz. Bajo su pie hay una luna, que está
representando esta naturaleza inferior y estas contingencias cotidianas.
Ella está tranquilamente por sobre eso.
Cuando llegamos a esta etapa de estos
Arcanos puede parecer algo tan inalcanzable, tan lejos, pero hay dos
aspectos a considerar. Podemos ir logrando muchas virtudes del Arcano
antes de conseguir el estado perfecto que representa. Muchas enseñanzas
del Arcano las podemos ir aplicando en nuestra vida. Como les digo a mis
estudiantes, algo tan práctico y tan sencillo de aprender como analizar
una situación por la que están pasando y por la cual están muy molestos.
Les digo que se pregunten si de esto por lo que se están molestando se
van a acordar en cinco años más. Y si no se van a acordar ¿vale la pena
tomarlo tan en serio y amargarse tanto?
Si alguien les hace una crítica, los ha
juzgado, ¿para qué les van a permitir que además les enfermen? Porque si
le guardan rencor, si le guardan animosidad, lo único que ganan es
enfermarse porque se produce inmovilidad y desarmonía dentro de sí. En
resumen, además que la otra persona los ofenden ustedes permiten que los
enferme. Si uno no quiere, nadie le puede ofender, nadie le puede tocar,
no importa lo que digan.
Y eso es trabajar con este Arcano, aunque
uno todavía no llegue a la expresión plena de él, pero además insisto, sí
es posible que muchos seres humanos lo logren. La diferencia entre el
estúpido y el sabio es un trabajo personal no es una cuestión de su
esencia. Así que es posible. En mis cursos y grupos te puedo guiar a
conseguirlo más rápido.
Una vez que se va logrando esto, se llega
a una etapa muy hermosa y muy bella que lleva a una necesidad de tener y
de hacer un libro con toda la experiencia y toda la sabiduría alcanzada:
el Arcano II, La Sacerdotisa.
© Serval
Actualizado 26.3.07
En
otros términos, la dialéctica anímica del ascenso y descenso puede ser
mostrada simbólicamente mediante dos arcanos del Tarot:: La Sacerdotisa
y La Emperatriz. Si la Sacerdotisa, como principio arquetípico de la
generación femenina, representa la realización o encarnación del
espíritu, y por tanto su descenso a la materia (ejemplificado en la
receptividad de la Virgen María); la Emperatriz, de modo complementario,
designa mediante su cetro la ascensión del espíritu (en términos
teológicos, como redentor).
La Sacerdotisa: "descensus animae"
La Emperatriz: "ascensus animus"
El lapis philosophiae es pues, la
propia alma o conciencia filosófica en su eterno retorno (pero
diferenciado) o peregrinatio circular (ascenso-descenso) por la luz y la
sombra, todo ello en permanente peligro de destrucción, y por tanto,
re-generación.
De “Solve et Coagula”, M. Huiracocha.
(Arnoldo Krumm-Heller)
Del "Tarot de los Bohemios" de Papus.
3a LETRA HEBRAICA (GHIMEL)

ORIGEN
DEL SIMBOLISMO DE LA TERCERA LÁMINA DEL TAROT
La ghimel expresa, jeroglíficamente, la garganta, la mano del hombre
semicerrada y en actitud de apresar un objeto. De aquí todo lo que rodea,
todo hueco, un canal, un cerco. La garganta es el lugar donde se forma,
donde se corporifica, me atrevería a decir, la palabra concebida en el
cerebro; así la ghimel es el símbolo del envolvimiento material de las
formas espirituales, de la generación orgánica en todos sus aspectos, de
todas las ideas que se derivan de los órganos corporales o de sus
acciones. La generación es el misterio en virtud del cual el espíritu se
une a la materia, y mediante el cual lo divino se transforma en humano.
Con estas explicaciones comprenderemos fácilmente lo que representaba
Venus-Urania.
LA
EMPERATRIZ

El símbolo debe expresar la idea de generación, de corporización en todos
los mundos.
RELACIONES:
JEROGLÍFICO
PRIMITIVO: La mano en la acción de asir.
CÁBALA:
Binah
ASTRONOMÍA: Venus
DÍA:
Viernes
LETRA
HEBRAICA: Ghimel (doble)
SIGNIFICACIONES:
Dios el
Espíritu Santo “Horus”
LA
FUERZA ANIMATRIZ UNIVERSAL
iod de
vau
vau-vau
Adán-Eva
LA
HUMANIDAD
hé de
vau
vau-vau
El
Mundo
vau de
vau
vau-vau
2° hé
de vau
vau-vau
UNA MUJER VISTA DE FRENTE
Es en los costados de la mujer que el ser humano se reviste de su cuerpo,
se corporifica.
La mujer aparece con alas, o bien en el centro de un sol radiante.
"Idea de la espiritualidad del principio animador de los seres."
Aprisiona un águila en su mano derecha.
"El águila es el símbolo del alma y de la vida (Espíritu Santo)."
En su mano izquierda ostenta un cetro, signo astrológico de Venus.
"El cetro está sostenido por la mano izquierda para
indicar la influencia pasiva que ejerce la naturaleza, Venus-Urano, o la
mujer durante la generación de los seres."
Está
coronada por una corona de doce puntas o también de doce estrellas.
"Signo de la difusión del principio animador a través de todos los mundos
y del sol a través del zodíaco."
La tercera lámina del Tarot
muestra el resultado de la acción recíproca de los dos primeros términos
que se neutralizan en un mismo principio. Es éste el "elemento neutro" de
Wronski, base de cualquier sistema de realidad.
La fuerza creadora u Osiris y la fuerza conservadora o Isis se neutralizan
en la fuerza equilibrante, que resume en ella las propiedades, tan
diferentes, de las dos primeras formas.
En Dios será el equilibrio del padre y del hijo, o:
Dios el Espíritu Santo
HORUS
La fuerza animatriz universal
En el hombre será el equilibrio de Adán-Eva o la humanidad:
Adán-Eva
La humanidad
En el Universo será el equilibrio de la naturaleza naturante y de la
naturaleza naturada:
El Mundo (concebido como un ser)
El principio creador y el principio receptor, habiendo producido por su
acción recíproca el principio transformador, crea una entidad
completamente nueva. Esta entidad corresponderá a la "segunda hé" del
nombre sagrado, y, en consecuencia, indicará la transición de una serie a
otra.
  
  
|