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¿FANATISMO O DEVOCION?

EL ENIGMA DEL GUIA ESPIRITUAL

Este es un muy buen trabajo sobre la virtud de la Esfera o Sephiroth de "La Sabiduría" (Kjokmah) y sobre el vicio de la Esfera de "La Misericordia" (Kjesed), presentado por Angélica F., Samej, activa integrante de la Orden Martinista. Fue presentado con ocasión de uno de nuestro retiros en marzo del 2004.

Un artículo adicional sobre la devoción se encuentra haciendo clic en este vínculo.

Serval

Introducción

Cuando tomé este tema, no dimensioné la cantidad de información que podía haber disponible en la red como tampoco lo complejo que sería sintetizar toda aquella información para que fuera relativamente fácil y dinámica para transmitirla.

Pues bien, después de leer mucho, buscar y buscar lo que me dejara conforme y a lo menos lo más cerca de lo satisfecha porque de una u otra forma creo que podría haber agregado o eliminado algún texto o idea, creo que podré transmitir lo que a mi particularmente me dejó más clara.

Para comenzar, definí cada concepto y posteriormente relacione cada una de sus definiciones con el tema central que es en definitiva lo que más nos importa.

Samej

 

“Fanatismo  o Devoción” el enigma del guía espiritual

Con el fin de aclarar los conceptos, consideré de suma importancia hacer un poco de historia sobre cada una de las palabras que componen nuestro tema:

Según la real academia de la lengua española, se entiende por:

 

Enigma:

1)       Dicho o conjunto de palabras artificiosamente encubierto para que sea difícil de entenderlo

2)       Dicho o cosa que difícilmente puede interpretarse.

 

Fanatismo

Apasionamiento del fanático

 

Fanático

1)       Que defiende con apasionamiento una opinión o creencia

2)       Entusiasmado ciegamente por una cosa.

 

Devoción

1)       Veneración y fervor religioso

2)       Práctica piadosa no obligatoria

3)       Inclinación, afición especial

4)       Sentimiento de admiración hacia alguien.

5)       Prontitud con que uno está dispuesto a hacer la santa voluntad de Dios

 

Guía

1)       Persona que encamina, conduce y enseña o otra el camino.

2)       Ir delante mostrando el camino

 

Espíritu o Espiritual

1)       Ser inmaterial y dotado de razón

2)       Don sobrenatural y gracia particular que Dios suele dar a algunas criaturas

3)       Vigor natural y virtud que alienta y fortifica el cuerpo para obrar.

 

Espiritualismo

1)       Doctrina filosófica que reconoce la existencia de otros seres además de los materiales.

2)       Sistema filosófico que defiende la esencia espiritual y la inmortalidad del alma.

 

 Inicialmente podríamos concluir que la frase que da origen a este tema nos propone lo siguiente:

 El misterio: ¿Los guías espirituales son personas que defienden con apasionamiento su postura o son personas dispuestas ha hacer la voluntad del  Creador?

 Al mirar la pregunta de esta perspectiva nos damos cuenta que nos falta más información por tanto es necesario entrar más a fondo en cada uno de ellas.

Hacia una comprensión Etica del Fanatismo

Concepto

Algunos autores sostienen que el fanatismo es una de las más peligrosas enfermedades que debilitan, traumatizan y llegan a dar muerte a la convivencia social. El individuo y los grupos que se mueven por el impulso fanático constituyen una amenaza directa para la sociedad.

 El fanatismo es un concepto que suele llevar “apellidos”, por ejemplo “Fanatismo religioso”, “Fanatismo racial”, “Fanatismo político”, etc., y normalmente lo identificamos con manifestaciones de violencia, pero eso no siempre es así, ya que fanatismo son también los escandalosos gritos de los adolescentes por sus cantantes favoritos.

 El fanatismo es básicamente  un ahorro de energía psicológica. Para entenderlo pensemos en las sensaciones que producen las dudas. Una persona que experimenta dudas en una situación determinada se encuentra en la necesidad de realizar una elaboración compleja: ha de buscar las distintas posibilidades, estudiarlas, sopesarlas, calcular los factores que pueden intervenir, mirar el problema desde distintos puntos de vista, calcular las posibilidades de éxito/fracaso... Durante ese proceso el psiquismo trabaja mucho, se experimenta una sensación de inseguridad, las acciones son más lentas  y la incertidumbre produce cierto temor (al fracaso, al error, a las consecuencias, etc.) Da igual de que duda estemos hablando: ¿existe dios?, ¿vamos al cine?, ¿estudio ingeniería o derecho?, ¿me cambio de trabajo?. Como es lógico a mayor trascendencia de la duda mayor es la tensión que se produce y más fuertes son las sensaciones de incertidumbre, inseguridad, lentitud  de las acciones y temor.

 El fanatismo, ahorra todo esto. Propone al psiquismo una solución rápida, contundente, eficaz. El fanatismo elimina la incertidumbre al 100%. Como consecuencia produce una sensación de unidad, de coherencia personal que refuerza el mecanismo: el fanático se siente seguro y su seguridad refuerza el fanatismo. Su certeza le libera del temor (al error, las consecuencias, al fracaso...) y esa liberación refuerza su fanatismo. El fanatismo le ayuda a integrarse en un grupo con el que se identifica y que le acoge con entusiasmo: esa integración también refuerza el fanatismo. En síntesis, desde un punto de vista psicológico el fanatismo supone un gran ahorro  de energía que impulsa a la persona.

 Pero el fanatismo esconde unos terribles “efectos secundarios”: limita la libertad, empobrece el psiquismo, incomunica, limita la autocrítica y el afán de superación, reduce la riqueza de matices de la vida y en muchos casos desemboca en la negación de la dignidad humana de los otros.

 Sentido religioso y sentido profano

El ámbito de las religiones hizo que el término  “fanático” se reservase prácticamente para actitudes del mundo religioso. Hasta hace poco el fanatismo era considerado casi exclusivamente como un fenómeno de vida religiosa.

Cuando el término fanático estuvo reservado para aludir a comportamientos religiosos su uso tenía notable carga polémica. En la época moderna fue empleado con frecuencia para descalificar de forma global y acrítica la religión en general por considerarla causa y antro del fanatismo. Por su parte los defensores de la religión con bastante frecuencia, utilizaron una apología ingenua para negar su fanatismo.

 A partir de la secularización de la realidad y del concepto de fanático, se puede analizar como una condición humana que tiene rasgos genéricos y que se concreta en los diversos sectores de la existencia.

 Psicología del fanatismo

 El fanatismo constituye una patología de la conducta humana. Es una forma desviada del comportamiento que se caracteriza por los tres rasgos siguientes:

 1)       Creerse en posesión de toda la verdad, al menos en relación con un ámbito de la realidad.

2)       Vivir esa posesión e modo exaltado, cuasi místico, como de enviado;

3)       Sentir un imperativo irresistible a imponer la verdad a los demás como misión ineludible.

 El fanatismo se sitúa al lado de la desmesura, de la exageración y de la exacerbación. El fanático siempre va más allá de lo debido, la dinámica del fanatismo tiene la estructura de la desproporción. Es el modo desproporcionado de entender y defender la causa, es la condición de aquéllos que, creyéndose investidos de una misión religiosa, civil o social, y teniendo una pertinacia singular en sus ideas, recurren a todos los medios, aún los violentos para hacerlas triunfar.

 El fanatismo se alimenta y se expresa mediante un conjunto de factores que son:

 

·         La convicción irracional más que la búsqueda sincera de la verdad: el fanatismo tiene ambiente propicio en la ignorancia y en el prejuicio; el fanático "razona" con las vísceras más que con la inteligencia.

·         La conciencia desmedida de su propia grandeza: el fanático se identifica con la causa que defiende; el fanatismo linda con el delirio, la obcecación y la intemperancia.

·         La intolerancia como forma de relación interpersonal e intergrupal: el fanático se alimenta del celo inquisitorial y actúa como fiscal o comisario de la verdad; el fanatismo se identifica con la praxis de la unidimensionalidad.

 Son muchas las causas que dan origen al fanatismo. El fanático llega a hacerse por la actuación conjugada de variados procesos. No suelen faltar determinados factores disposicionales; en efecto, personalidades esquizoides y paranoides tienen una propensión clara al fanatismo.

 El esquizoide es una personalidad rígida que vive su afectividad de un modo disociado y que es capaz de anteponer el esquema prefabricado a la evidencia de la vida.

 Por su parte, el paranoide se caracteriza por la fijeza en sus ideas, por la manía de grandeza y por la presencia en él de ideas delirantes.

 Se comprende, pues, que tanto el esquizoide como el paranoide tengan cierta predisposición al fanatismo.

 Junto a los factores disposicionales hay que situar la historia personal del sujeto. El fanático llega a serlo como conclusión y salida a determinadas frustraciones personales. El componente de frustración es más evidente en algunos tipos de fanatismo determinados por un deseo desmedido de superación.

Con relativa frecuencia el fanatismo constituye la patología de la debilidad y del resentimiento; sujetos incapaces de vivir y actuar desde la precariedad de su peculiar psicología se lanzan a la desmesura del fanatismo como una tabla de salvación. La búsqueda de una seguridad ficticia que venza la inseguridad personal está en el origen de muchos comportamientos fanáticos.

 Mirado desde las teorías de la personalidad social, el fanático se configura mediante los factores siguientes: el autoritarismo, la intransigencia y la exaltación. La personalidad social del fanático se alimenta del autoritarismo, se relaciona con los demás de forma intransigente y vive su vida social de modo intemperante y exaltado. Hay situaciones históricas, ambientes ideológicos y opciones socio políticas que atraen y segregan personalidades fanáticas.

 

Ambitos de la violencia fanática

La violencia fanática o el fanatismo violento puede darse en todos los ámbitos de la existencia humana. Todos los flancos de la realidad humana pueden ser sometidos a la acción fanática y a la acción violenta.

De ahí que sea válido hacer una tipología sistemática de la violencia fanática. Se pueden clasificar las manifestaciones del fanatismo violento en:

 1)       individuales o colectivas, siendo estas últimas las más potentes y las más usuales:

2)       actuales o estructurales, manifestándose las primeras en acciones singulares y las segundas en sistemas (sociales, religiosas, políticas, culturales, etc.) de configuración fanática:

3)       espectaculares y ordinarias, según el modo de presentarse en un determinado momento histórico;

4)       carismáticas o calculadas, de acuerdo con el componente racionalizado de la acción fanática.

 De la Devoción

 Después de haber pasado horas y horas buscando mas información sobre la devoción, sin los esperados resultados, y con sentimientos encontrados de porque había tanto sobre fanatismo y nada concreto sobre la devoción no me quedo nada más que tomar mis propia conclusiones.

 Empezando por hacer una análisis desde el punto de vista de su definición que es

 -          Veneración y fervor religioso

-          Práctica piadosa no obligatoria

-          Inclinación, afición especial

-          Sentimiento de admiración hacia alguien.

-          Prontitud con que uno está dispuesto a hacer la santa voluntad de Dios

 En general la información que encontré se refería a la devoción a todos los santos que podamos

Imaginar, a todos los dioses habidos y por haber y me queda la sensación que el concepto de devoción  es más profundo que la simple definición o escritos que se pueden encontrar, que es creer y entregarse al servicio del creador o la creación.

 Esto me permitió llegar a la conclusión que el fanatismo es la perdida de vista de la devoción, que están ligados porque la primera desproporciona a la segunda y si la segunda no es controlada o equilibrada la delgada línea que las separa se traspasa sin siquiera darse cuenta.

 

Guías espirituales

Antes de entregar una conclusión final sobre el tema que dio origen a este trabajo, consideré de suma importancia analizar lo que son los guías espirituales y que es lo que nos entregan.

Al pensar en este tema, no pude si no recordar las enseñanzas de nuestro propio Maestro Serval, que en la lección uno, nos entrega algunas sugerencias para quienes deseen introducirse en el estudio y práctica del esoterismo, rescataré las siguientes:

1)       “Escoger siempre un centro en que se practique la oración. Esta es el medio de comunicación con lo superior y no debe faltar, a fin que el estudiante reciba apoyo e inspiración”

2)       “Acordarse de que los verdaderos maestros no venden su enseñanza y colocan simplicidad y la humildad por encima de toda sabiduría. Desconfiad de los hombres que se dicen ser perfectos”

3)       “No enajenar jamas la voluntad por juramentos que no se comprendan y que encadenen al individuo, ya sea dentro de alguna clerecía o sociedad dudosa. Recordad que sólo Dios tiene derecho a recibir juramentos de obediencia pasiva. (Muy especialmente no comprometerse con juramentos a falsas sociedades místicas, cuyas finalidades estén vagamente descritas o simbolizadas el algún idioma que no comprenda el aspirante).

 Lo primero que se me vino a la mente cuando vi esta lección, (sería soberbia decir que ya la aprendí), fue pensar que con estas solas palabras me están entregando la libertad de aprender, creer o no creer, cuestionar, preguntar, elegir y una vez que sacara mis propias conclusiones seguir este camino, me sorprendió que no me exigieran tal o cual cosa, o un tipo de pensamiento rígido, o tener o no tener religión, me sentí libre de seguir al Maestro, no había castigos.

 Al buscar información sobre los Guías o Maestros espirituales me encontré más o menos con la misma premisa, en un artículo sobre el Budismo, señala que:

  “El Buda con frecuencia desalentó un tipo de veneración excesiva hacia él. El sabía que un exceso de devoción puramente emocional puede obstaculizar y alterar el desarrollo de un carácter balanceado y armónico y convertirse en un serio obstáculo en el progreso en el camino hacia la liberación ....

Aunque el Buda rechazó ser objeto de un culto emocional de la personalidad, también reconoció que el “respeto y homenaje dedicado a quienes son merecedores de respeto” constituye una gran bendición.....

Es a través de reconocer y honrar a algo más elevado, que uno honra y realiza su propias potencialidades internas.”

 En otro artículo un maestro, señalaba  que  El fanatismo, es la negación de la verdadera religión

 “Hay personas que creen que el prestigio del Señor está amenazado y se movilizan para defenderlo. ¡Como si el Señor fuera tan débil que tuviera necesidad de ser defendido! Pues bien, es lo que creen, temen por su prestigio y quieren defenderlo a cualquier precio. Entonces, condenan, persiguen, queman, masacran... ¿Por qué no piden primero la opinión del Señor? Deberían dirigirse a Él y decirle.

¡Esas personas no dan un céntimo por la opinión del Señor y es así que toman las armas con el pretexto de defenderlo! ¿Pero ustedes creen que en realidad es al Señor a quien defienden? No, lo que ellos defienden es su negocio, su prestigio, su influencia, su poder, eso es todo. ¡Qué hipocresía!

Cuando se quiere verdaderamente defender al Señor se debe manifestar, como Él, la paciencia y el amor. »

 No debemos imponer nuestras convicciones

“Algunas veces se da el hecho de que algunos miembros de una familia demuestran aspiraciones espirituales que los otros miembros no comprenden y tratan de oponérseles. Esta no es una postura inteligente. No se puede impedir a un alma que vaya hacia la luz, pues el alma es hija de Dios y nadie tiene ningún derecho sobre ella. Por esto, en vez de enfadarse, es preferible aceptarlo pensando que, si un miembro de la familia se enriquece internamente, toda la familia también se beneficiará de esta riqueza.

Ahora bien, para ser justo debo decir que la persona que quiere abrazar la espiritualidad es la que tiene que mostrarse más razonable y conciliadora. Y no puede, bajo el pretexto de llevar una vida espiritual, ser negligente con sus obligaciones familiares, ni estar sermoneando continuamente.

Más bien al contrario, para animar y convencer a los demás de la rectitud y sinceridad de sus aspiraciones, el verdadero espiritualista debe utilizar su inteligencia y su corazón con objeto de que reine la armonía en la familia, y sobre todo, no dejarse llevar por el fanatismo, sino ser siempre tolerante y comprensivo.

Esta será la mejor manera de demostrar que ha encontrado la verdad, ya que cuando, a cada instante, se tiende a proclamar que uno ha descubierto la verdad, se demuestra todo lo contrario y sólo se consigue hacerse insoportable y ridículo. Con la ternura, la amabilidad y la paciencia es como mejor podemos tratar de influir sobre nuestros parientes más cercanos, para que sigan el camino del bien.”

 Sólo con el ejemplo podremos influir en los demás

“Muchos de los que descubren algunas verdades de la Ciencia iniciática, enseguida quieren instruir a los demás y van de un lado a otro predicando e intentando convencerles. Y si no lo consiguen, los critican y los tratan con desprecio. Pues bien, van demasiado aprisa; aún no han comprendido una de las reglas esenciales de la Ciencia iniciática: la de que el discípulo, antes de intentar convencer a los demás de una verdad, primero debe vivirla. Y vivirla significa experimentarla durante largo tiempo, ejercitarse con ella hasta convertirla en su propia carne y huesos, formando un sólo ser. Aquél que enseguida desea convencer a los demás de las verdades espirituales, no sólo no lo conseguirá, sino que incluso corre el riesgo de perderlas.

Sí, es necesario guardar esas verdades dentro de vosotros durante un tiempo sin decir nada, vivir con ellas, hacerlas vuestras, a fin de que os aporten las fuerzas que os ayudarán a triunfar en las pruebas que debéis pasar: a partir de este momento, esas verdades no sólo no os abandonarán, sino que cuando las transmitáis a los demás tendrán una gran fuerza de persuasión debido a vuestro acento sincero.

Pero incluso teniendo esto en cuenta, hay muchas otras cosas que deben conocerse antes de intentar transformar a los demás, puesto que si ellos mismos no sienten la necesidad, si no han comprendido la importancia de una filosofía y de una disciplina espirituales, no hay nada a hacer, hay que dejarlos. Su actitud sólo demuestra que aún son demasiado jóvenes y que necesitan experiencias y lecciones. Sufrirán, claro está, y será este sufrimiento el que un día los obligará a cambiar de vida. Pero mientras tanto, dejadlos tranquilos. En realidad, debéis dejar en paz a todo el mundo, y ocuparos tan sólo de mejoraros a vosotros mismos. Sólo con vuestro ejemplo demostraréis a los demás que están equivocados, o que se portan mal. Sí, con vuestro ejemplo. Trabajando sobre uno mismo, se trabaja sobre los demás: acabarán por darse cuenta que poseéis cualidades que ellos no poseen, y como ellos desean poseerlas, entonces se verán obligados a imitaros y a mejorarse.

No os ocupéis, pues, de los demás resaltando sus insuficiencias y sus debilidades, ya que de esta manera no sólo no les aportáis nada bueno, sino que incluso os debilitáis y volvéis desagradables como ellos. Aceptadlos como son, sed pacientes y trabajad día y noche para mejoraros, hasta demostrarles a los otros que existe algo magnífico que se puede conseguir. Mientras no sean conscientes de ello, no lograréis enseñarles nada con vuestras palabras. ¿Cómo pensáis convencer a la gente para que abandone ciertas debilidades de las que ni vosotros mismos os habéis liberado? ¿Cómo puede un ser temeroso infundir valor a los demás? Si sus piernas tiemblan cuando grita: «¡Adelante!», ¿cómo podrá arrastrar a las multitudes? Sabed que sólo la victoria sobre vuestras debilidades os dará poderes, y estos poderes emergerán tarde o temprano a través de vuestros ojos, de vuestros gestos, de vuestro rostro, de vuestra voz: se expresarán incluso si los queréis esconder. Pensad que no es tan fácil desprenderse de las debilidades humanas: son precisos años y años de trabajo con uno mismo para poder conseguirlo. »

 Por último, encontré el Código de Etica de los Guías espirituales, el que me pareció que cabe dentro de lo que es el tema que estoy exponiendo, por tanto creo que es necesario como para conocimiento vuestro el incluirlo dentro de este material.

 Código de Etica para Guías Espirituales

 

El preámbulo] Las personas a lo largo han buscado enriquecer sus vidas y despertar por completo su naturaleza a través de las prácticas espirituales incluyendo la oración, meditación, disciplinas de mente y cuerpo, servicio, rituales, liturgia en la comunidad, días santos y observancia de las sazones, y ritos de pasaje. "Las prácticas religiosas primarias" son aquéllas intencionadas, o especialmente probable, a traer unos estados excepcionales de conciencia como la experiencia directa de lo divino, de unidad cósmica, o de conocimiento ilimitado.

En cualquier comunidad, hay algunos que sienten el llamado para ayudar a otros a lo largo de los caminos espirituales, y quiénes son conocidos como ministros, rabinos, pastores, curanderos, shamans, sacerdotes, u otros títulos. Nosotros llamamos a tales personas "guías" : aquéllos con experiencia en alguna práctica, familiarizados con el territorio, y quiénes actúan para facilitar las prácticas espirituales de otros. Un guía no tiene la necesidad de reclamar el conocimiento exclusivo o definitivo del terreno.

Las prácticas espirituales, y las prácticas religiosas especialmente primarias, llevan sus riesgos. Por consiguiente, cuando un individuo escoge practicar con la ayuda de un guía, ambos toman responsabilidades especiales. El Concilio sobre Prácticas Espirituales propone el siguiente Código de Éticas para aquéllos que sirven como guías espirituales.

 

1. [La intención] Los guías espirituales han de practicar y servir de tal modo que cultiven la prudencia, empatía, y sabiduría.

 

2. [Sirviendo la Sociedad] Las prácticas Espirituales serán diseñadas y se dirigirán dé manera que respeten el bien común, con consideración hacia la seguridad pública, la salud, y el orden. Porque el conocimiento aumentado adquirido por las prácticas espirituales puede catalizar el deseo para un cambio personal y social, los guías usarán un cuidado especial para ayudar a dirigir las energías de aquéllos que ellos les ministran, así como la suya propia, de un modo responsable que refleje un amor qué consideren toda las vidas.

 

3. [Sirviendo a los Individuos] Los guías Espirituales respetarán y buscarán conservar la autonomía y dignidad de cada persona. La participación primaria en cualquier práctica religiosa debe ser voluntaria y basada en una declaración previa de lo que contiene y con el consentimiento dado individualmente por cada participante mientras está en un estado de conciencia lúcido. La declaración previa contendrá, por lo menos una discusión sobre cualquier elemento de práctica que podría verse razonablemente como uno que presenta algunos riesgos físicos o psicológicos. En particular, deben advertirse a los participantes que la experiencia religiosa primaria puede ser difícil y dramáticamente transformativa.

Los guías harán las preparaciones razonables para proteger la salud y la seguridad de cada participante durante las prácticas espirituales y en los períodos de vulnerabilidad que puedan surgir. Los límites en las conductas de los participantes y facilitadores serán hechos claro y convenido de antemano antes de cualquier sesión. Las costumbres apropiadas de confidencialidad serán establecidas y se honrarán.

 

4. [Lo competente] Los guías espirituales ayudarán sólo con las prácticas que ellos están calificados mediante la experiencia personal y entrenamiento o educación.

 

5. [La integridad] Los guías espirituales se esforzarán por ser conscientes de cómo sus propios sistemas de creencias, valores, necesidades, y limitaciones afectan su trabajo. Durante las prácticas primarias religiosas, los participantes pueden estar especialmente expeditos a sugerencia, manipulación, y explotación; por consiguiente, los guías deben preciar proteger los participantes y no permitirle a nadie usar esa vulnerabilidad de manera que le haga daño a los participantes u otros.

 

6. [Presencia callada] Para ayudar a salvaguardar contra las consecuencias dañinas de la ambición de las personas y organizaciones, las comunidades espirituales usualmente deberían permitir mejor su crecimiento mediante la atracción en lugar de la promoción activa.

 

7. [No por Ganancia] Las prácticas espirituales deberían ser dirigidas en un espíritu de servicio. Los guías espirituales se esforzarán por acomodar los participantes sin tener en cuenta su habilidad para pagar o de hacer donaciones.

 

8. [La tolerancia] Los guías espirituales practicarán la abertura y respetarán las personas cuyas creencias aparentemente están en contradicción con las suyas.

 

9. [Revisión de adeptos] Cada guía buscará el consejo de otros guías para ayudar a asegurar lo saludable de su o sus prácticas y ofrecerá el consejo cuando haya la necesidad. Este proyecto para el comentario público se presentó 10 de agosto del 2001. La versión actual en inglés está disponible en la Internet en: http://www.csp.org/.


 

CONCLUSIONES

 El camino recorrido para encontrar la respuesta a la pregunta “¿fanatismo o devoción?”, el enigma del guía espiritual, ha sido el adecuado, al entender el significado de cada una de estas palabras me acercó cada vez más a lo que andaba buscando.

 Mi conclusión es que para ser un Guía espiritual tiene que haber devoción ya que se es un instrumento del creador para servir a la humanidad y guiar a sus discípulos o seguidores.

 Pienso que en este mundo tal falto de amor, hay muchos fanáticos que se hacer llamar Guías Espirituales, pero que no es difícil defenderse de ellos si uno busca la información adecuada, estos fanáticos hacen exigencias que no son propias de un Guía y obligan  a seguirlos con manipulación y atemorizando a los que se les acercan.

 La respuesta que más me gustó, fue el manifiesto constante del libre albedrío, se debe estar consciente en todo momento que es uno el que elige a quien sigue y como debe comportarse, uno es el resultado de lo que decide y no debe dejarse engañar por falsos maestros.